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Casio G-Shock GST-B1000 reseña – G-Shock de lujo a un precio razonable

Etiquetas: Reseñas | Casio | Clásicos

1.2.2026 | 5 MIN

De lujo y, sobre todo, versátiles. Así son los nuevos Casio G-Shock GST-B1000. Inusualmente para un G-Shock, con unas dimensiones contenidas, un envoltorio de lujo y la robustez característica. ¿Es este el camino que debería seguir G-Shock?

La tendencia hacia tamaños más contenidos también ha alcanzado a G-Shock. ¿Quién lo habría esperado en la sublínea G-Steel, tradicionalmente robusta y ostentosa? Las GST-B1000 cambian las reglas: no solo por el número en su referencia, sino también por su ejecución, se apartan del planteamiento original de las G-Steel.

Diseño – Apuesta por el minimalismo

Hace unos meses, en la reseña de los G-Shock GBA-950, dije que eran los G-Shock más logrados de los últimos tiempos. Me siguen gustando mucho, pero si con el paso del tiempo puedo rectificar aquella afirmación, lo hago.

Los G-Shock más logrados de los últimos tiempos son, sin discusión, los que hoy reseño: G-Shock GST-B1000.

Los vi, los tuve en la mano y me quedé boquiabierto. En el buen sentido. ¿Se inspira este nuevo G-Steel en modelos de la línea Edifice? ¿O Casio fue unos peldaños más arriba y trató de acercar peligrosamente estos relojes a las líneas MT-G y MR-G?

En Casio no han dicho nada al respecto, pero hay algo seguro: el espíritu de estos relojes sigue bebiendo de la concepción tradicional de los G-Shock.

Los rasgos de diseño mantienen la esencia típica de G-Shock. Aun así, a mis ojos es innegable que, en cuanto al acabado, también hay inspiración en la línea Edifice. En calidad, por el precio quizá no ofrezca materiales high-tech avanzados, pero a primera vista no se nota. Al contrario, a primera vista se te pasa por la cabeza la misma idea que a mí: si no estaremos ante un modelo de las líneas premium MT-G o MR-G.

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Formalidad y G-Shock nunca han ido demasiado de la mano. Si queremos hablar de ello, habrá que admitir que, si algún G-Shock puede considerarse mínimamente formal, ese suele ser un G-Steel. En este modelo lo podemos afirmar prácticamente sin dudarlo, pero miremos un momento atrás en la historia de los G-Steel.

Todos tenían algo en común: caja metálica y, en su caso, brazalete. Desde luego resultaba más suntuoso que la resina típica de G-Shock. Sin embargo, además de los elementos metálicos, todos compartían unas dimensiones relativamente generosas que, si bien eran seña de identidad de G-Shock, contradecían la formalidad y la elegancia.

Y ahí es donde las GST-B1000 son diferentes. Apuestan por el minimalismo. A ello responden sus dimensiones compactas de la caja: 44,2 × 11,6 mm. La presencia de elementos metálicos también se refleja en el peso, que es de 118 gramos. Para un reloj de uso diario, sigue siendo muy asumible.

El núcleo del reloj lo protege una carcasa de resina ligera reforzada con fibra de carbono. Es un material resistente y a la vez ligero, que cumple su función de proteger el propio módulo del reloj. El módulo alberga un movimiento de cuarzo con carga solar, referencia Casio 5748, con una precisión de ±15 segundos al mes.

Sobre la carcasa que cubre el módulo se montan cubiertas de acero fijadas con tornillos. La caja la remata un brazalete de acero, pero de eso hablaré enseguida.

Hay que felicitar a Casio por la ejecución. Es sencilla, pero muy precisa. Casio prescinde del pulsador superior izquierdo, algo que de entrada me sorprendió. Todo se puede ajustar a través de la corona. Aunque es pequeña, está acabada con el mismo esmero que el resto del reloj. De hecho, es tan pequeña que incluso yo, con dedos finos, tuve problemas para desenroscarla; una vez hecho, el manejo a través de ella fue agradable.

Lo que quizá os cautive aún más que el propio acabado es la esfera.

El motivo de “ladrillo” de la esfera nos devuelve a la historia y recuerda a uno de los primeros G-Shock, los DW-5000C. Aquellos también tenían un esquema tipo ladrillo alrededor de la pantalla, y es justo a lo que tratan de aludir estas GST-B1000.

Casio G-Shock DW-5000C, fuente: wornandwound.com

Casio G-Shock DW-5000C, fuente: wornandwound.com

El minimalismo de la esfera lo rompen ligeramente dos subesferas, pero conceptualmente tiene sentido. Si no estuvieran, no sería un G-Shock. La subesfera inferior izquierda actúa como indicador del modo en el que se encuentra el reloj. La subesfera derecha funciona como indicador AM/PM, es decir, si es por la mañana o por la tarde. Las subesferas, por supuesto, son bien visibles. Lo que no se ve es el panel solar oculto bajo la esfera, que capta la luz y garantiza un funcionamiento largo y casi despreocupado.

Las agujas y los propios índices llevan una aplicación luminiscente discreta. Lo justo para no llamar la atención en exceso y, a la vez, asegurar una lectura clara en la oscuridad. Como apoyo, hay un diodo LED entre los índices de las cinco y las seis.

Remataría este recorrido por el diseño con el brazalete de acero. Está discretamente trabajado, tiene un buen cierre desplegable y, en general, redondea esa sensación premium.

Lo único que no termina de apuntalar ese lujo es el cristal mineral. Sí, el zafiro sería ideal, pero tampoco es lo típico en G-Shock, así que lo entiendo.

Lo que sí es típico es la resistencia a los golpes, a bajas y altas temperaturas y, por supuesto, una resistencia al agua de 200 metros.

Funciones

La más avanzada es el Bluetooth, que te simplifica prácticamente todo. Puedes vincular el reloj con el teléfono a través de la app y, desde ella, configurar prácticamente todo lo que se te ocurra. Es mucho más sencillo que hacerlo manualmente con la corona y los pulsadores. Por supuesto, no es imprescindible: el reloj se puede ajustar sin conectarlo a la aplicación.

Si lo tienes vinculado al teléfono, el reloj ofrece la función “buscar mi teléfono”. Manteniendo pulsado un botón, la función se activa, envía una señal y hace sonar el teléfono. Luego, por el sonido, puedes encontrarlo.

Los GST-B1000 son estupendos, pero en funciones no traen nada inesperado. Cumplen con las utilidades habituales: cronómetro, calendario automático, temporizador de cuenta atrás y alarma.

Valoración

Esta reseña ha tenido un tono positivo, y mi valoración también lo es. Por fin hay G-Shock que son compactos y, a la vez, representativos.

Con toda franqueza, creo que es un buen compromiso frente a algo de las líneas más premium por lo que pagarías varias veces más. El precio de este modelo se justifica. Tienen un acabado excelente, carga solar y conectividad Bluetooth con el teléfono. Y lo único que de verdad me haría ilusión sería el cristal de zafiro, pero bueno.

Fuente de las fotos:

  • fotógrafos de Hodinky 365
  • casio.com

Relojes mencionados en el artículo